Blair Adams, uno de los misterios más grandes jamás resuelto

Esta perturbadora historia se transmitió por primera vez en el popular programa “Misterios sin resolver” el 18 de abril del año 1997. Los acontecimientos que ocurrieron antes de la misteriosa muerte de este individuo parecían no tener sentido en absoluto, y es conocido como uno de los hechos más inexplicables que hasta la actualidad sigue sin resolver.

¿Quién era Blair Adams?

Adams era el capataz de una compañía de construcción local. Se llevaba bien con todos y ninguno de sus amigos, parientes o compañeros laborales tenía malas opiniones sobre el joven ya que siempre era amable y optimista con una permanente sonrisa en el rostro. Ciertamente parecía no tener ni un enemigo, pero en el verano de ese año las cosas comenzaron a cambiar.

Su perspectiva alegre empezó a desaparecer y fue reemplazada lentamente por cambios de humor y ansiedad, los mismos que eran descritos como frecuentes y salvajes, cualquiera que fuera la fuente de aquel cambio tan radical afectaba también sus horas de sueño, las cuales se reducían al llegar el verano. La madre de Blair, por su parte, notó los cambios que estaban aconteciendo con su hijo y le preguntó que ocurría, a lo que él respondió “No creo que deba decirte nada al respecto” y simplemente dejó el tema en el aire.

Un escape desesperado

El 5 de julio de 1996, Adams fue al banco y retiró todo su efectivo, un total de 6,000 dólares. También eliminó el contenido de una caja de seguridad que contenía miles de dólares en joyas, oro y platino. Dos días más tarde, llegó a la frontera de los Estados Unidos, los funcionarios comenzaron a sospechar por todo el efectivo que llevaba además de los objetos de valor que eran visibles dentro de su vehículo. Agentes fronterizos pensaban que podía tratarse de un traficante de drogas y le negaron el acceso, debido a lo cual, se vio obligado a dar marcha atrás. Al día siguiente, dejó su trabajo y compró un boleto de avión para Frankfurt, Alemania, el cual debía salir el día martes.

Inmediatamente después de que Blair reservara su vuelo, se dirigió a la casa de una amiga. Cuando llegó allí sin aviso, la mujer vio que Blair estaba en un estado de pánico, el hombre le preguntó si podía llevarlo de vuelta a la frontera para ayudarlo a entrar ya que alguien estaba tratando de matarlo, sin embargo, la mujer nada podía hacer para ayudarlo y Blair sólo se marchó del lugar.

Al llegar el día martes, Adams consiguió que le devolvieran el importe del ticket de avión que compró y a cambio rentó un auto y una vez más se dirigió a la frontera, esta vez si pudo acceder y condujo directamente al aeropuerto de Seattle donde compró un boleto hacia Washington DC. Al llegar a su destino, el miércoles 9 de julio, lo primero que el hombre hizo fue alquilar un vehículo de marca Toyota y condujo a lo largo de Knoxville, Tennessee, más de 500 millas al suroeste.

 

Último destino: Hotel de Tennessee

Nadie en Knoxville vio al viajero hasta la madrugada cuando se detuvo en una gasolinera debido a un aparente problema con el coche. El encargado de la estación diagnosticó el problema en un instante: La llave que Adams estaba intentando utilizar no era la correcta para el auto que conducía.

Buscaron el área cercana y el interior del coche, pero no encontraron ninguna señal de la llave correcta del auto. Blair sugirió que remolquen el coche a un motel de la localidad, donde podía quedarse mientras esperaba otra llave por parte de la compañía de alquiler. Mientras tanto las cámaras del vestíbulo del motel registraron un comportamiento bastante inusual “La mejor manera de describirlo sería paranoico, nervioso, agitado, esperando a que alguien entre a pesar de que no había nadie”

Blair Adams entró y salió del vestíbulo unas cinco veces durante el transcurso de una hora antes de que finalmente pidiera a la recepcionista que le ceda una habitación. Después de reservar un cuarto, el hombre salió del motel a las 7:37 p.m. sin nunca haber usado la habitación.

El extraño asesinato

Esa fue la última vez que alguien vio a Blair. A la mañana siguiente, su cuerpo fue hallado dentro de un estacionamiento a una media milla del mote. Por extraño que fueran sus últimos días de vida, la escena del crimen evocó aún más preguntas. Alguien le había abierto la camisa y removido los pantalones, sus calcetines estaban volteados, y había alrededor de 4,000 dólares en moneda canadiense, americana y alemana esparcida alrededor de su cuerpo. La policía también descubrió una bolsa de oro y joyas en la escena. Las llaves del auto Toyota estaban tiradas en el suelo a unos 10 pies de distancia del cadáver, éste mostraba, además, una serie de contusiones y cortes, pero la causa de la muerte fue un duro golpe en su abdomen, el cual destrozó su estómago.

Los últimos de días de vida de Blair Adams fueron realmente todo un misterio. Cuando se enteraron de su fallecimiento, ninguno de los familiares inmediatos podía entender el motivo por el que Blair se dirigió a Knoxville, según ellos, la víctima no conocía a nadie en ese lugar. Es posible que haya tenido algunas conexiones en Alemania, por lo que ir a Frankfurt le pareció la mejor opción, pero entonces, ¿Por qué pedir un reembolso por el ticket de avión? Claramente pensó, que nada había cambiado, ya que continuó su recorrido aleatorio a través de dos países tratando de evitar a alguien.

Preguntas sin respuestas

¿Fue el asesinato un simple “estímulo” en el momento del crimen? La policía teorizó que estaba huyendo de algo imaginario ¿Estaba atravesando por un estado de esquizofrenia paranoica? No había motivo alguno para el asesinato. Todo el efectivo y las joyas en la escena del crimen descartaban el robo o un trato con drogas que resultó mal, acaso ¿Alguien realmente estaba siguiendo al hombre a lo largo de todo su recorrido? ¿Quién se molestaría en recorrer todo ese camino y por qué? ¿Por qué el asesino abrió la camisa de Blair y volteó sus medias? Todo acerca del escalofriante acontecimiento no tenía sentido, y hasta el día de hoy, nadie parece tener respuesta.

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