Fotografías escalofriantes y misteriosas de personas no identificadas

Hay muy poco en nuestros días que pueda evadir la lente de una cámara. Hemos llegado a un punto en el que casi todo lo que sucede puede inmortalizarse instantáneamente para que las personas lo estudien y analicen, sin embargo no todo puede llegar a ser explicado completamente. De hecho, algunas imágenes pueden convertirse en misterios que nos dejan tan perplejos que simplemente nos hacen obsesionarnos con ella.

Entre estas imágenes tenemos aquellas donde se pueden apreciar individuos extraños y desconocidos, a menudo vinculados a alguna tragedia o crimen. Conozcamos algunas de estas fotos:

La siguiente fotografía es particularmente escalofriante y está relacionada con atroces crímenes, para ser más exactos proviene de las pertenencias de sádico y popular asesino Dean Corll, más conocido como Candyman, quién junto a otros dos cómplices, aterraron todo Texas entre los años 1970 y 1973. Se sabía que Corll usaba dulces para atraer a los niños, algo que le valió su siniestro apodo “Candyman” (Candy es caramelo en inglés, man es hombre).

Este hombre junto a sus cómplices, violaban, torturaban y asesinaban a las inocentes víctimas. El grupo mató oficialmente  a 28 niños durante su sangriento reinado, pero claro, como sucede casi siempre, se sospecha que las muertes fueron más. En el año 2012, el documentalista Josh Vargas tuvo acceso a las posesiones de uno de los cómplices de Candyman, Elmer Wayne Henley. La madre de éste dejó que Vargas revisara una vieja caja de sus pertenencias abandonadas, las cuales no habían sido tocadas desde hace años, y al buscar entre los objetos, se dio con una espeluznante sorpresa.

La fotografía borrosa muestra a un niño atado con esposas y arrodillado en el suelo con una expresión en el rostro de puro terror, mirando aparentemente, a la persona detrás de la cámara. En el marco también se puede divisar una caja de herramientas, un detalle importante, ya que se sabía que Corll y Henley utilizaban herramientas durante sus actos de tortura y asesinato. El niño en la fotografía nunca fue identificado y sigue siendo hasta la actualidad un espectro sin nombre, capturado en una fotografía que muestra sin duda sus últimos momentos llenos de terror.

En el año 2008, fueron descubiertas por el Centro Nacional de Niños Desaparecidos y Explotados, una serie de fotografías que muestran a una niña de cabello rubio, siendo brutalmente atacada sexualmente por un hombre cuyo rostro no es visible. Entre estas indignantes imágenes hay una foto de otro individuo sosteniendo a la misma niña, pero en este caso se ve claramente el rostro ya que parece estar posando orgulloso para la fotografía. En el dedo del hombre se puede ver un anillo extrañamente similar al que utilizaba el asaltante sexual en la otra imagen.

El muchacho posando con la niña fue apodado John Doe 29 y sería un individuo entre unos 30 y 40 años, con cabello oscuro hasta los hombros. El FBI llegó a publicar la fotografía en busca de pistas de la auténtica identidad del criminal, pero hasta la actualidad no se ha obtenido información ni siquiera del lugar donde se habría capturado la imagen. Algo que parece ser cierto es que la niña nunca fue encontrada y podría estar muerta o sufriendo aún de maltratos.

En febrero de este año, dos jovencitas, Liberty German de 14 años y Abigail Williams de 13, fueron encontradas muertas por un puente ferroviario abandonado cerca de una ruta en el norte de Indiana, después de haber sido reportadas como desaparecidas después de salir de una excursión.

A raíz de este espantoso crimen, apareció una imagen borrosa que mostraba a un hombre con vaqueros y chaqueta azul caminando por el mismo puente aproximadamente a la misma hora en la que ocurrieron los asesinatos, y aunque las autoridades publicaron la imagen, no indicaron cómo obtuvieron la fotografía, lo que llevó a la especulación que fue tomada por una de las víctimas o que fue obtenida por una cámara de camino. Todo lo que la policía indica es que es una persona buscada para ser interrogada por el caso y aún no está claro quién es, si podría ser el asesino o simplemente alguien que pasaba por el lugar.

En el año 1990, un adolescente fue capturado por la policía, quiénes indicaron que el joven se había escapado de su hogar. El joven se hacía llamar “Johnny Lee Mills”, y fue llevado a un albergue para niños en Maryland Heights, en Missouri, sin embargo “Johnny” huyó poco tiempo después y simplemente parecía haber desaparecido de la faz de la Tierra.

Las autoridades desconcertadas pronto se dieron cuenta de que el misterioso niño también tenía el alias de “Steve Johnson” y “Randi Smith”, pero ninguna de estas identidades era real. Sin otras pruebas ni pistas, y sin que nadie presente información sobre quién pudo haber sido el joven, el caso de “Johnny Lee Mills” fue cerrado y nadie llegó a saber quién era en realidad. No ha vuelto a ser visto desde entonces.

Dicen que una imagen vale más que mil palabras, pero a veces ninguna de estas palabras conduce a un entendimiento de quién es la persona retratada ni los misterios que ésta conlleva.

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