La gran conspiración para no hallar una cura contra el cáncer

El cáncer es uno de los asesinos más grandes del mundo. Y mientras la población en nuestra “desarrollada civilización” sigue envejeciendo, los riesgos de sufrir de cáncer durante nuestro tiempo de vida están aumentando cada vez más y se dice incrementará aún más para el año 2020, esto está ocurriendo en la actualidad a pesar de que millones y millones de dólares han sido utilizados en la “guerra contra el cáncer” ¿El resultado de tal inversión? Desde 1950 la tasa de mortalidad por esta enfermedad ha disminuido sólo un 5%, a diferencia de otras patologías como por ejemplo las enfermedades relacionadas al corazón cuya tasa de víctimas ha disminuido hasta un 64%, al ver estos datos inevitablemente uno se cuestiona ¿La cura para el cáncer está siendo reprimida?

La industria farmacéutica genera los más altos márgenes de ganancias comparada a otras industrias, esto hace que muchos brinden teorías acerca de posibles conspiraciones involucrando un encubrimiento de potenciales curas que ya habrían sido desacreditadas o simplemente ignoradas debido a que se generan más ganancias perpetuando el cáncer que curándolo completamente.

En el año 2011, algunos artículos circulaban en la red indicando que investigadores canadienses habían encontrado una cura simple para el cáncer pero que las grandes compañías farmacéuticas no estaban interesadas, estos artículos estaban basados en un estudio llevado a cabo en el año 2007 por la Universidad de Alberta en Edmonton, Canadá. El estudio indicaba que una simple droga, dicloroacetato, podía reducir tumores en ratas infectadas con cáncer humano, además el producto en cuestión fue probado en células humanas cultivadas fuera del cuerpo y se demostró que mataba células cancerosas sin aniquilar las sanas, poco después de que el estudio salió a la luz, los sitios web no tardaron en mostrar anuncios vendiendo el prometedor medicamento, pero fueron rápidamente ilegalizados por la Administración de Alimentos y Medicamentos de los Estados Unidos, esto a pesar de que la droga se había venido utilizando legalmente durante mucho tiempo para tratar una rara enfermedad mitocondrial con pocos efectos secundarios.

Esta rápida prohibición de una droga que antes era totalmente accesible llevó a muchas personas a pensar que había una conspiración para suprimir una cura contra el cáncer, y aunque las organizaciones médicas se han defendido indicando que es necesario llevar a cabo más estudios en la droga para considerarla finalmente un cura, los críticos sostienen que más de cuatro años después, las compañías farmacéuticas no se preocupan por invertir en pruebas para el medicamento ya que no puede ser patentado y por lo tanto no se pueden obtener beneficios de ella.

Un argumento similar ha sido brindado por los investigadores de cáncer en los Estados Unidos, quienes, a pesar de demostrar que una dosis regular de aspirina reduce drásticamente la tasa de víctimas con cáncer de mama, no logro conseguir el financiamiento necesario del gobierno para los ensayos clínicos respectivos, y aunque el gobierno no debería tener motivos de lucro al momento de decidir qué proyectos financiar, los investigadores creen que el rechazo recibido se debe a que la aspirina es demasiado barata como para que se pueda obtener una buena ganancia de ella.

Además, a pesar de que estudios muestran que los pacientes que toman el fármaco metformina para la diabetes tienen un riesgo mucho menor de morir de cáncer de próstata, ninguna compañía farmacéutica ha financiado mayores investigaciones para descubrir cómo podría utilizarse en tratamientos contra el cáncer, nuevamente porque no está patentado y por lo tanto no generaría ganancias. Contrario a lo que debería hacerse, probar la metformina como un tratamiento contra el cáncer, las compañías farmacéuticas analizan la manera de modificarlas para que así pueda ser patentada como una nueva droga la cual, consecuentemente, sería mucho más costosa para los pacientes.

Desafortunadamente, no hay la suficiente evidencia para asegurar completamente que se está llevando a cabo una conspiración para evitar el desarrollo de una cura contra el cáncer, sin embargo hay una gran preocupación para todo aquel envuelto en estudios de la enfermedad indicando que las grandes compañías farmacéuticas priorizan sus responsabilidades legales para generar ganancias masivas sobre su responsabilidad moral para mejorar la vida de los pacientes.

Otros por su parte indican que una supuesta conspiración simplemente sería ilógico ya que el cáncer es una enfermedad que no discrimina y podría afectar de igual manera a los involucrados en la gran industria farmacéutica y a sus familias, entonces ¿Por qué querrían suprimir una cura que también les beneficiaría a ellos?

Las creencias se dividen, ¿Tú qué opinas?

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