Las más aterradoras últimas palabras dichas por asesinos antes de ser ejecutados

¿Alguna vez te has preguntado cuáles serían tus últimas palabras antes de fallecer? Quizás algo “épico”, gracioso, o una verdad que ocultaste por mucho tiempo. Conozcamos esta vez algunas de las últimas palabras mencionadas por criminales antes de morir, palabras que están entre la lista de las más escalofriantes.

1.       John Jenkins junto a otros tres cómplices, eran delincuentes condenados que lograron escapar de la cárcel y terminaron en la finca del doctor Robert Wardell. Dr. Wardell era un abogado que junto a su compañero Wentworth, dirigía una compañía de periódicos privada llamada “El Australiano” (The Australian). Los dos hombres llegaron a ver a Jenkins junto a otros 2 de sus compinches escondidos en los arbustos. Los dos hombres intercambiaron algunas palabras y dr. Wardell fue muerto de un disparo por Jenkins, situación que propició que una semana después los tres hombres fueran detenidos y enviados a juicio.

Jenkins reveló que su motivo para asesinar al dr. Wardell no fue por dinero sino por haber sufrido constantes golpes mientras estaba en la prisión de la víctima, además agregó que el hombre era un tirano. Jenkins fue sentenciado a morir ejecutado en noviembre del año 1834. Justo antes de su muerte murmuró sus últimas palabras: “Dejen que cada villano se dé la mano consigo mismo”

 

2.       Peter Kurten. Conocido también como “El Vampiro de Dusseldorf” agredió sexualmente y asesinó a 9 personas, sus motivos eran sin duda escalofriantes ya que sentía una perturbadora obsesión por beber la sangre de sus víctimas y sentir placer con ello. Fue sentenciado a muerte por decapitación en el año 1931 en Alemania y sus últimas palabras fueron “Dime ¿Después de que mi cabeza haya sido cortada, seguiré siendo capaz de oír, al menos por un momento, el sonido de mi propia sangre brotando del tronco de mi cuello? Ese sería el placer que pondría fin a todos los placeres” simplemente escalofriante.

3.       Robert Alton Harris fue un criminal que asesinó, en el año 1978, a dos jóvenes en San Diego. El día del asesinato, los dos inocentes jóvenes (quienes tenían 16 años de edad) estaban sentados en un auto Ford LTD comiendo una hamburguesa y pretendían estrenar sus recientes licencias de conducir yendo a pescar. Mientras tanto, Robert Alton tenía planes completamente diferentes para aquel día, robar un banco. El hombre, quién tenía 25 años de edad en aquel momento y su hermano menor Daniel de 19 se dirigieron hacia uno de los muchachos y le ordenaron que maneje hacia un lago, les mencionaron además que utilizarían su auto para cometer un robo.

Al llegar a su destino, los criminales ordenaron a los muchachos a ponerse de rodillas, es entonces cuando uno de ellos comenzó a llorar, en respuesta al acto, Robert les dijo a las víctimas que dejen de llorar y que mueran como hombres, luego los mató con disparos. Mientras se dirigían a otro lugar, tanto Robert como su hermano terminaron de comer las hamburguesas de las recientes víctimas y fueron a robar a la sucursal de Mira Mesa de San Diego y huyeron con aproximadamente 2,000 dólares. Robert fue sentenciado a muerte, mientras que su hermano Daniel sirvió por 6 años y fue liberado en el año 1983. Justo antes de su ejecución, Robert susurró “Puedes ser un rey o un barrendero, pero todos danzan con la parca”, luego fue escoltado hacia una cámara de gas.

4.       Westley Allan Dodd fue bautizado como “uno de los hombres más malvados de la historia”, fue un asesino de niños y pedófilo, y de acuerdo a su propio pedido, fue ejecutado por ahorcamiento legal, el primero en los Estados Unidos desde 1965. Sus últimas palabras fueron “Una vez alguien, no recuerdo quién, me preguntó si había alguna forma de detener a los violadores de menores, le respondí que no. Estaba equivocado”

5.       Carl Panzram, un hombre de 1.80 metros de estatura, con fríos ojos grises, se embarcó en un bote con destino a Angola en el año 1920 para trabajar como marinero mercante. Después de llegar a Lobito Bay, contrató media docena de guías locales para una expedición de caza de cocodrilos, sin embargo Panzram tenía otras presas en mente. Mientras su canoa avanzaba río abajo, mató a tiros a cada miembro de la tripulación para luego alimentar con los cadáveres a los hambrientos cocodrilos que acechaban en las aguas. Eso fue sólo parte de los muchos crímenes que cometió, incluyendo 21 asesinatos y más de 1,000 violaciones de niños y jóvenes.

Panzram consiguió la muerte que anhelaba en septiembre del año 1930 y sus últimas palabras, hacia su verdugo fueron “¡Apúrate bastardo! Podría colgar a 12 hombres mientras tu pierdes el tiempo”

 

Estas fueron las últimas palabras de perturbadoras y macabras mentes, susurros provenientes de criminales que no tuvieron mayor reparo en arrebatar la vida de sus inocentes víctimas.

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