Los incomprendidos niños con sexto sentido

Cuando las pesadillas que asolaban a Charley, de 7 años de edad, se convirtieron en terrores diurnos, sus padres se dieron cuenta de que tenían que hacer algo. El padre de Charley era un terapeuta, pero no pudo ayudar a su hijo a superar el problema que le aquejaba. Llegando incluso a convertirse en un gran problema que involucraba a toda la familia. Por recomendación de un colega, el hombre acudió por ayuda a la Dra. Pam Blackwell, una psicóloga jubilada de muy buena reputación. Después de reunirse con Charley, se enteró de que su miedo provenía de una entidad que él percibía en el sótano de la casa, cuando la psicóloga explicó a los padres que aquel tipo de entes frecuentan áreas oscuras como los sótanos, ellos reaccionaron con incredulidad. Por su parte, Blackwell le enseñó al pequeño una técnica simple para “vencer” a la entidad y fue así como se solucionó el problema.

Algunos le llaman sexto sentido, Blackwell prefiere utilizar el término espiritualmente dotados o espiritualmente precoces, de acuerdo a su opinión, estos niños poseen la capacidad de conectarse con un mundo invisible, entre otras habilidades, sin duda un don que no muchos aceptan como tal haciendo que los niños que los poseen aprendan a reprimir sus habilidades. Esto se entiende, ya que ningún sistema psicológico ni educativo tiene una categoría para los espiritualmente dotados y llegan a ser diagnosticados con problemas psicológicos y hasta son innecesariamente medicados.

De acuerdo a la popular página Inspiremetoday.com algunos de los indicadores de que un niño puede poseer estos dones incluyen:

  • El niño puede indicar que ya ha estado en ciertos lugares aunque nosotros sabemos que no.
  • Puede tener amigos imaginarios o escuchar voces.
  • Indica que ve fantasmas o simplemente “personas desconocidas” dentro de la casa.
  • Los niños superdotados algunas veces pueden ver el aura de la gente.
  • Algunos de estos niños tienen un deseo de poner sus manos en las cosas para ayudar a curarlos.
  • Pueden tener sueños muy vívidos.

“Uno de los principales retos a los que se enfrentan los niños espiritualmente sensibles es que los padres y los maestros, a menudo identifican erróneamente la percepción de estos pequeños considerándolos como debilidad o deficiencia mental, en lugar de enseñarles a aprovechar su energía personal” indicó la Dra. Paula Wilkes, reconocida psicóloga que ha trabajado extensamente con niños con sexto sentido.

Este tipo de habilidades son sin duda fascinantes, pero a la vez pueden llegar a causar depresión y aislamiento en las personas al no llegar a ser comprendidas por los demás

¿Tú conoces a algún niño con sexto sentido?

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