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La Hora Muerta Empieza

¡De horror! A esta niña le quitaron la vida por liberar a dos loros

10 junio, 2020

La vida parece llena de colores cuando tienes ocho años. Ves el mundo en toda su belleza. Realmente no conoces sobre negatividad o dolor.

O al menos, eso es lo que se espera.

Pero en Pakistán, cuando tienes ocho años, la gente puede tenerte como empleada doméstica. Pueden intimidarte, herirte y a veces hasta quitarte la vida.
Eso es lo que le pasó a una pequeña de nombre Zohra Shah de Rawalpindi, Pakistán, quien trabajaba como criada infantil desde hace unos 4 meses aproximadamente y por error, el 31 de mayo de este año, liberó a dos loros de alto valor al abrir la jaula para darles de comer, los mismos que les pertenecían a las personas para las que trabajaba. El dueño de casa, Hassaan Siddiqui, al darse cuenta del acto, se inundó de ira y se fue contra la pequeña, quien dio a parar al hospital mostrando evidentes signos de tortura para luego perder la vida a causa de los duros golpes recibidos.

Zohra fue enviada por su familia con Hasan Siddiqui y su esposa Umm e Kulsoom para una mejor educación y vida mientras trabajaba como empleada doméstica. El lunes, uno de los empleadores confesó a la policía que tanto Umm e Kulsoom y su esposo, Hasan, se desquitaron con Zohra porque liberó a sus dos loros.

Por su parte, Hasan Siddiqui, se encuentra detrás de las rejas y fue enviado a prisión preventiva junto con su esposa hasta el 12 de junio del 2020.


Este trágico incidente ha llamado la atención del mundo entero sobre lo que viene ocurriendo actualmente en lugares como Pakistán con respecto a la trata de menores de edad.

Un caso que no se dio mucho a conocer y que simplemente se perdió de entre tantos lamentables hechos similares ocurridos es el perpetuado en el año 2012, cuando una pareja de Nueva Delhi, ambos médicos, encerraron a su empleada de 13 años en su apartamento y volaron a Bangkok para irse de vacaciones. La niña fue contratada a través de una agencia del estado indio oriental de Jharkhand. Básicamente y tal y como se describió la situación al inicio, la dejaron morir de hambre, sin embargo, luego otros medios de comunicación, con el objetivo de mantener las cosas en paz, por así decirlo, dijeron que la pequeña tenía acceso a huevos y fideos Maggi, como si eso de alguna manera absolviera de culpa a sus empleadores.

Lamentablemente el subcontinente indio no aplica leyes al sector no organizado de trabajadores domésticos. Las dudosas “agencias de colocación de mucamas” a menudo aparecen en las noticias por traficar a niñas de aldeas en estados más pobres y atraerlas a las ciudades. Sin embargo, muchas familias de estas comunidades con frecuencia venden a sus hijos, a menudo niñas, a intermediarios con la esperanza de que ganen dinero y lo envíen a sus hogares para alimentar al resto de la familia.

En la actualidad seguimos viviendo cegados ante una dolorosa realidad que muchas veces se nos oculta, pequeños inocentes obligados a pasar por una serie de calamidades y sufrimientos, incluyendo, además, en diversas ocasiones, el perder la vida a tan temprana edad.
Zohra Shah, a los ocho años, tuvo que ver el lado más cruel de la humanidad. Descansa en paz pequeña.