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La Hora Muerta Empieza

El curioso caso del hombre que fabricaba fantasmas

12 septiembre, 2019

Durante siglos la gente ha estado viendo fantasmas en muchas formas. Parece que la lista de lugares embrujados y espectros que se remontan a través del tiempo sigue y sigue, y hay algunas pocas personas a quienes probablemente les gustaría ver uno por sí mismos ¿Y si pudieras conjurar tus propios fantasmas? Esto es exactamente lo que le sucedió a un inventor excéntrico en el siglo XIX, y sigue siendo un viaje salvaje hasta el presente.

En la época victoriana vivía un excéntrico químico analista británico e inventor llamado John Henry Pepper, quien se convirtió en miembro del venerable Royal Polytechnic Institute London en 1848, y luego se convirtió en su director en 1854. Pepper en ese momento era bien conocido y considerado por sus conferencias y demostraciones dinámicas y entretenidas de todo tipo de nuevas innovaciones tecnológicas como mecánica, neumática, óptica, calor, electricidad, magnetismo y electromagnetismo, química y astronomía, y fue considerado como un artista científico tanto como un científico.

Su objetivo era inspirar un interés en la ciencia y la tecnología a través del entretenimiento y el espectáculo, y en todos los sentidos fue muy bueno en eso. Pepper y sus manifestaciones se hicieron tan populares que en poco tiempo estuvo de gira por todo Londres, así como en Australia y Nueva York, donde cautivó al público y a los científicos con sus espectaculares exhibiciones.

En 1862, el ingeniero civil relativamente desconocido Henry Dircks instaló una cabina en el instituto, lo que llamó la atención de Pepper. Dircks había logrado crear una ilusión fantástica a la cual llamó la “Fantasmagoría Dircksian”, esta creó increíbles trucos de luz y proyecciones aparentemente holográficas que sorprendieron y desconcertaron por completo a quienes los miraban. Todo se basó en un concepto desarrollado por primera vez por el científico napolitano del siglo XVI Giambattista della Porta, quien lo llamó “Cómo podemos ver en una cámara cosas que no son”, e implicó el uso de una matriz de vidrio, espejos y luz para crear la ilusión de que objetos o personas aparecían de la nada en un escenario. En este caso, Dircks creó la ilusión de un “fantasma” apareciendo de repente en el escenario, en realidad un actor que, en un acto de engaño, parecía ser una presencia espectral que cautivaba al público y a Pepper por igual.

Dircks trató de comercializar esta tecnología en los cines de toda Inglaterra, pero nunca tuvo éxito porque el complejo equipo necesario requería que los cines renovaran completamente el escenario, por lo que su incorporación era costosa.

Pepper estaba fascinado por el efecto extraño, y después de examinarlo, estaba convencido de que podría lograr la misma ilusión con una configuración más simple y más barata, y lo logró.

Mostraron el efecto a una audiencia por primera vez en la víspera de Navidad de 1862 durante una escena de “The Haunted Man” de Charles Dickens, y la multitud se volvió absolutamente loca. Era como si un fantasma hubiera aparecido en el escenario al lado de actores reales, y la forma etérea era tan convincente que algunas personas realmente creían que era un auténtico fantasma. Resultó ser un gran éxito, tanto así que incluso en la actualidad se utiliza el efecto para revivir espectacularmente a ciertos personajes ya fallecidos, por ejemplo, al famoso rapero Tupac Shakur para una actuación en el escenario con los raperos vivos Dr. Dre y Snoop Dogg en el Festival de Música y Artes de Coachella 2012, y se usó también para “resucitar” a Michael Jackson en los Billboard Music Awards 2014.