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La Hora Muerta Empieza

El oscuro y cruel secreto del poeta Pablo Neruda, la hija que abandonó

20 febrero, 2018

El gran poeta chileno Pablo Neruda escribió sobre la historia y los paisajes latinoamericanos, la belleza simple y la profundidad de los objetos, pero quizás aquello por lo que muchos creen se convirtió en un memorable escritor, fueron sus escritos sobre el amor.

Sin embargo, muchos le culpan por un pasado que probablemente (o quizás no) le atormentó hasta la muerte; la esposa que abandonó junto a su hija moribunda en España para irse con una argentina a quién de igual manera dejaría por una mujer contratada para ayudar a cuidar al poeta mientras estaba enfermo en México.

“Mi nacimiento fue como un accidente de tráfico. Me detuve en seco, me quedé atrancada, retenida en un lugar a media vida entre el interior y el exterior del útero, en un túnel negrísimo. Tuvieron que tirar de mí con mucha fuerza para extraerme hacia la luz del día. No es de extrañar considerando el tamaño que tenía mi cabeza ya entonces, aunque su verdadero e imparable crecimiento aún no había empezado. Así y todo lograron sacarme y fui a parar a una fría habitación de hospital que excluía eficazmente el tórrido calor de Madrid”.

Es ese profundo párrafo parte de una novela de la poeta neerlandesa Hagar Peeters,  la narración tiene como nombre “Malva” y ese también fue el nombre de la hija de Pablo Neruda y Maria Hagenaar Vogelzang, quien nació en el año 1934 y falleció ocho años después.

Era un 18 de agosto del año 1934, dos años antes de que estalle la Guerra Civil española, cuando nació una pequeña fruto del matrimonio entre Pablo Neruda y Maria Hagenaar, la bautizaron con el nombre de Malva (Malva Trinidad Reyes Basoalto) y nació con una condición que supondría el inicio de una tragedia.

La pequeña nació con una cabeza desproporcionada, fruto de una hidrocefalia; debido a ello, en el año 1936, Pablo Neruda abandona a su hija y a su esposa casi sin dinero en Montecarlo para irse a vivir con la argentina Delia del Carril “La Hormiguita”. En una carta que escribió Neruda  para su ex esposa deja en evidencia el rechazo que sentía hacia su propia hija “Mi hija, o lo que yo así denomino, es un ser perfectamente ridículo, una especie de punto y coma, una vampiresa de tres kilos. Todo bien ahora, oh Rubia queridísima pero todo iba muy mal. La chica se moría, no lloraba, no dormía; había que darle con sonda, con cucharita, con inyecciones, y pasábamos las noches enteras, el día entero, la semana, sin dormir, llamando médico, corriendo a las abominables casas de ortopedia, donde venden espantosos biberones, balanzas, vasos medicinales, embudos; llenos de grados y reglamentos”.

Sin duda a muchos les cuesta creer que dichas palabras salieron del gran autor conocido por sus “20 poemas de amor y una canción desesperada” o por “Cien sonetos de amor”. A pesar del abandono, María cruza toda Francia con su niña enferma hasta llegar a Holanda, en la ciudad de Gouda. Madre e hija pasan hambre y penurias, obligando a María a vivir en pensiones y trabajar en lo que sea que encontrara y deja a su hija al cuidado de una familia cristiana.

La niña olvidada por el nobel de Literatura muere un 2 de marzo de 1943 en Gouda, tenía tan solo 8 años de edad. Su madre al enterarse de la muerte de su hija le avisa a Pablo Neruda por medio del Consulado de Chile en La Haya, sobre el fallecimiento de la niña y pide reunirse con él, pero el poeta jamás respondió su petición.

Luego de que la historia salió a la luz, muchos llegaron a considerar a Neruda un buen escritor, pero un pésimo ser humano ¿Tú qué opinas?