Señales de que una entidad maligna está atada a ti y cómo deshacerte de ella

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Un apego espiritual es cuando un ente humano incorpóreo se ha unido al campo de energía de una persona viviente, también conocido como aura.

Estos espíritus se niegan a rendirse a la experiencia de la muerte y desean continuar con ciertos comportamientos que practicaron cuando estaban con vida. Para ello, buscarán a un candidato humano vulnerable a quién podrán unirse y “vivir” indirectamente a través de esa persona.

Estos espíritus generalmente no se ven, no se sienten o se escuchan físicamente. Es por eso que es difícil para las personas creer que tienen uno atado hasta que las cosas se vuelven realmente insoportables.

Esta situación puede ocurrir durante la primera infancia. Cuando el niño crece, puede presentarse una persistente conciencia de que algo no está bien. Al llegar a la adultez, no saben el por qué repiten ciertos comportamientos dañinos o adicciones.

LAS CINCO ETAPAS CLAVES DETECTANDO UN ESPÍRITU ADHERIDO A TI

1.       Conciencia: Tu comportamiento parece inusual o incluso obsesivo. La perspectiva de la vida puede parecerte sombría, y posiblemente la depresión se haya infiltrado o ha estado presente en ti por mucho tiempo. La siguiente es una lista de síntomas físicos y mentales que podrían indicar un apego espiritual. Estos síntomas quizás se desarrollaron con el paso del tiempo o se presentaron repentinamente:

–          Sentirse crónicamente cansado y agotado de energía.

–          Sufrir de repentinos y constantes cambios de humor o de un comportamiento impulsivo.

–          Inexplicables explosiones de ira, tristeza o emoción.

–          Escuchar voces interiores indicándote cosas negativas (Y que no tienen relación con una enfermedad mental).

–          Un sentimiento de “así no soy yo”.

–          Problemas con ciertas adicciones.

–          Memoria pobre, incapacidad de concentración o confusión más de lo normal.

–          Una aparición repentina de ansiedad o depresión, también se consideran los ataques de pánico.

–          De repente, las mascotas parecen desconfiar de ti o se alejan incluso gruñendo.

–          Una aparición repentina de problemas físicos sin causa aparente, especialmente alrededor de la parte superior de la espalda y el cuello.

–          Fobias y miedos inexplicables.

–          Pesadillas perturbadoras o presencia de rostros desconocidos en sueños.

–          Sentimientos de que alguien te observa o extrañas sensaciones de distorsión en espacio y tiempo.

–          Sentimientos de inquietud, áreas frías en tu hogar u oficina, o una sensación de otra presencia cuando no hay nadie más cerca.

2.       Evaluación: Es necesario que exista una evaluación honesta del propio campo de energía y del yo físico para determinar si hay un vínculo espiritual presente, si se sospecha que esto está ocurriendo , se pueden tomar medidas decisivas.

3.       Detección: Hay muchas formas de detectar un apego espiritual. Puede ser a través de terapia de regresión, escaneo de aura, el uso de un péndulo, pruebas musculares examinando sueños y meditaciones especiales.

4.       Identificando que tipo de apego espiritual está presente: Hay muchos tipos de apego espiritual y se puede identificar el tipo en una serie de auto-pruebas.

5.       Deshacerse de un apego: Esta etapa implica una liberación terapéutica cuidadosa. Para algunos, el ente ha estado con ellos durante tanto tiempo, que casi tienen miedo de dejarlo ir. Existe un temor a la pérdida expresado por la víctima que parece irrazonable para los demás. Pero, es seguro de que el ente ha dañado a la víctima y ciertamente se les debe convencer gentilmente para que se vayan. En casos como este, las sesiones múltiples con un experto pueden resultar se la mejor línea de acción.

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